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Sara Cristina Hincapié, Abogada

Tutela, Derechos de Petición y litigio

Defensa de derechos fundamentales por vía de acción de tutela y Derechos de Petición, junto con la representación en proceso ordinario laboral y audiencias de conciliación.

Para quién

  • Personas a quienes una entidad les niega o dilata un derecho
  • Quien necesita una respuesta de fondo a un Derecho de Petición
  • Quien ya intentó una reclamación directa sin resultado
  • Empresas demandadas que necesitan defensa técnica
Consultar este tema

Asuntos frecuentes

Qué llega a mi escritorio

  • Acción de tutela por mínimo vital, salud, estabilidad reforzada, seguridad social y debido proceso
  • Derechos de Petición ante entidades públicas y privadas, y seguimiento hasta obtener respuesta de fondo
  • Desacato cuando la entidad no cumple el fallo de tutela
  • Proceso ordinario laboral de primera y segunda instancia
  • Conciliación extrajudicial ante el Ministerio de Trabajo y centros de conciliación
  • Ejecución de sentencias y cobro de lo ya reconocido

El acompañamiento

Qué recibe, concretamente

Nada de esto es una promesa de resultado: es la descripción del trabajo que se hace y de los documentos que quedan en sus manos.

Concepto previo sobre viabilidad

Antes de demandar se dice con franqueza qué tan sólido es el caso, qué falta probar y cuál es el escenario realista. Si no conviene litigar, se dice.

Construcción probatoria

Identificación y recaudo de la prueba que sostiene la pretensión, que es donde se decide la mayoría de los procesos laborales.

Representación en audiencia

Acompañamiento completo, con informe escrito después de cada actuación relevante para que nadie tenga que adivinar en qué va su caso.

Preguntas frecuentes

Lo que más me preguntan

¿Qué diferencia hay entre una tutela y un Derecho de Petición?

El Derecho de Petición obliga a una entidad a responder de fondo una solicitud dentro de un término legal; es la primera puerta. La tutela protege un derecho fundamental cuando ya está amenazado o vulnerado y no hay otro medio idóneo. Muchas veces se empieza por el Derecho de Petición y, si la respuesta no llega o vulnera un derecho, se acude a la tutela.

¿Cuánto puede durar un proceso laboral?

Depende del despacho y de la complejidad probatoria. Un ordinario laboral de dos instancias suele tomar entre dos y cuatro años. La tutela, en cambio, se decide en días. Cualquier estimación más precisa que le den al inicio conviene tomarla con reserva.